EL
CIELO
4
El Cielo está dividido en dos reinos
20.
Puesto que en el cielo hay infinitas variedades y que una sociedad no es
enteramente igual a otra, ni los ángeles entre sí, por esto el cielo se
divide de manera general, especial y particular; de manera general en
dos reinos, de manera especial en tres cielos, y de manera particular en
innumerables sociedades. De esto se tratará detalladamente en lo que a
continuación sigue. Se dice reinos, porque el cielo se llama el "Reino
de Dios."
21. Los
ángeles reciben unos más y otros menos íntimamente lo Divino que procede
del Señor; los que más íntimamente lo reciben se llaman ángeles
celestiales, y los que menos, ángeles espirituales. Es por esto que el
cielo se distingue en dos reinos; uno de los cuales se llama el Reino
Celestial y el otro el Reino Espiritual.
22. Los
ángeles que constituyen el reino celestial, por recibir más íntimamente
lo Divino del Señor, se llaman ángeles interiores y también superiores,
y en su consecuencia el cielo que constituyen es llamado cielo interior
y también superior. Se dice superiores
e
inferiores, puesto que así se llaman las cosas interiores y exteriores.
23. El amor en el cual están los
que viven en el reino celestial se llama amor celestial, y el amor en el
cual están los que viven en el reino espiritual se llama amor
espiritual.
El amor
celestial es amor al Señor, y amor espiritual es caridad, y puesto que
todo bien pertenece al amor, porque lo que uno ama es para
el
bueno, de ahí que el bien de uno de los reinos se llama celestial, y el
del otro, espiritual. Por esto se ve como se distinguen estos dos
reinos, sea como el bien del amor al Señor, y el bien de la caridad; y
puesto que el primero es un bien interior, y su amor un amor interior,
de ahí que los ángeles celestiales son ángeles interiores y se llaman
superiores.
24. El
reino celestial se llama también el reino sacerdotal del Señor, y en el
Verbo " Su Habitación," y el reino espiritual se llama Su reino real y
en el Verbo "Su Trono." Por lo celestial Divino fue también el Señor en
el mundo llamado "Jesús" y por lo espiritual Divino, "Cristo."
25. Los
ángeles en el reino celestial del Señor exceden altamente en sabiduría y
en gloria a los ángeles que están en el reino espiritual a causa de
recibir más íntimamente lo Divino del Señor, porque están en amor a Él y
por ello más cerca y más unidos a Él. La razón por la cual estos ángeles
son tales es que recibieron y reciben las Divinas verdades directamente
en la vida y no como los espirituales, previamente en la memoria y en el
pensamiento, por lo cual las llevan inscritas en sus corazones; las
perciben y las ven por así decir dentro de sí; y nunca raciocinan sobre
ellas si es o si no es así. Son como los que se describen en Jeremías:
Daré Mi
ley en sus mentes y la grabaré en sus corazones; no enseñará más alguien
a su amigo y alguien a su hermano, conoced a Jehová, Me conocerán desde
el más pequeño hasta el más grande de ellos (31: 33,34).
Y como
los que se llaman en Isaías: Enseñados por Jehová (54: 13).
Los que
son "enseñados por Jehová" son los que son " enseñados por el Señor ";
esto enseña el Señor mismo en Juan (6: 45, 46).
26. Se
ha dicho que estos tienen mayor sabiduría y gloria que los demás, porque
recibieron y reciben las Divinas verdades inmediatamente en su vida;
porque tan pronto como las oyen las quieren y las hacen y no las
detienen en la memoria para reflexionar si es así. Los que son así saben
al momento por influjo del Señor si la verdad que oyen es la verdad,
porque el Señor influye directamente en la voluntad del hombre, e
indirectamente, por conducto de la voluntad, en su pensamiento, o lo que
es lo mismo, el Señor influye directamente en el bien e indirectamente
por conducto del bien en la verdad; porque bien se llama lo que es de la
voluntad y por consiguiente del obrar, y verdad, lo que es de la memoria
y por ello del pensar. Toda verdad es también transformada en bien e
implantada en el amor tan pronto como entra en la voluntad; pero tanto
como la verdad permanece (detenida) en la memoria y por consiguiente en
el pensamiento, no llega a ser bien, ni vive ni es apropiada por el
hombre, puesto que el hombre es hombre por la voluntad y en virtud de
ella por la inteligencia, y no por la inteligencia separada de la
voluntad.
27.
Puesto que existe tal diferencia entre los ángeles del reino celestial y
los ángeles del reino espiritual, no están juntos ni tienen trato entre
sí; se comunican únicamente por medio de sociedades de ángeles
intermedias las cuales se llaman celeste-espirituales. Por conducto de
estos influye el reino celestial en el espiritual. Así es que el cielo,
por más que se distingue en dos reinos, forma sin embargo uno. El Señor
provee siempre tales ángeles intermedios, por cuyo conducto puede haber
comunicación y conjunción.
28. Puesto que en lo que sigue se tratará mucho de los ángeles del uno y del otro reino no entramos aquí en detalles.
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